Disparando en manual: Nociones básicas de exposición.

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La mayoría de la gente suele usar la cámara en modo automático. Y está bien para la mayoría de las situaciones de nuestras fotos sociales como cumpleaños, vacaciones, eventos familiares y otras similares. Pero todos sabemos que sacaremos mayor provecho a nuestra cámara si dominamos el modo manual. Aunque no sea siempre necesario usarlo e incluso podamos obtener buenos resultados en automático.

Es que el modo manual no solo nos permite optimizar la exposición para situaciones concretas sino que también, a través del ajuste de sus parámetros, podemos dotar a nuestras fotos de mejoras sustanciales como jugar con el desenfoque y el congelamiento -o no- del movimiento.

Si quieres aprender a usar tu cámara en modo manual tienes que manejar el concepto de exposición.

Técnicamente hablando la exposición es la cantidad de luz total que recibe el captor fotosensible. Sea un sensor en las cámaras digitales o sea la película en el caso de la fotografía química.

Para ponerlo fácil podemos decir que es el caudal de luz que entra en nuestra cámara al apretar el disparador. Y ese caudal se regula básicamente con dos parámetros:

  1. Abertura de diafragma
  2. Tiempo de exposición

Para entenderlo mejor se puede homologar al agua que sale de un grifo para llenar un vaso: Podemos regular el agua que se junta en el vaso ajustando el tiempo que dejamos abierto el grifo y cuan abierto esté el grifo durante ese tiempo. Por lo tanto cuanto más abierto esté el grifo y cuanto más tiempo esté abierto, más agua entrará en el vaso.

Imaginemos que hacemos una marca a la mitad del vaso y nuestra meta sea poner agua hasta esa marca. Podremos llegar a ella abriendo poco el grifo durante mucho tiempo o abriéndolo mucho durante poco tiempo. O con cualquier combinación que queramos entre tiempo y abertura. Si elegimos una mala combinación nos quedaremos por debajo de la marca o nos pasaremos. Deberemos elegir la combinación adecuada para llegar a la marca sin pasarnos. Y esa combinación no siempre será la misma sino que dependerá también de la presión de agua de la cañería. Si hay mucha presión de agua habrá más caudal para una misma apertura y tiempo. Y al contrario si la presión es baja ¿se entiende?

Ahora que lo has comprendido es muy fácil extrapolar estos conceptos a la fotografía. Abertura y tiempo son lo mismo en el grifo que en la cámara. La presión de agua equivaldría a la cantidad de luz que tengamos en el sitio donde vamos a tomar la fotografía. Si hay mucha luz necesitaremos menos tiempo y abertura. Si hay poca luz entonces necesitaremos abrir más el diafragma o aumentar el tiempo de exposición o ambas cosas.

 

¿Cómo se regulan estos parámetros en la cámara?

La abertura del diafragma es un parámetro del objetivo, mientras que el tiempo de obturación es un parámetro de la cámara. Si tienes una cámara que permite el intercambio de objetivos, los límites entre los que podrás variar la abertura serán diferentes al cambiar de óptica.

La abertura del diafragma se mide por un número llamado f/. Algunos objetivos, los de alta gama, suelen ser muy luminosos. Esto significa que sus aberturas máximas suelen ser f/1.4 o f/1.8. Mientras que los de gama baja suelen tener aberturas máximas más modestas como f/4. En el otro extremo (difragma más cerrado) casi todos llegan a f/16 y algunos van más allá llegando a f/22 o incluso más.

Ya habrás notado que el número f/ que denomina la abertura es mayor a medida que el diafragma se cierra.

El tiempo de exposición dijimos que es un parámetro de la cámara. Es el tiempo durante el cual el obturador permanece abierto dejando expuesto el sensor a la acción de la luz. Este parámetro se denomina también velocidad de obturación. Así se puede decir que la exposición es de 1/1000 seg (una milésima de segundo) o que la velocidad de obturación es de 1000.
Es importante que comprendas que ambas cosas son lo mismo sólo que se expresan numéricamente una como la inversa de la otra (ej velocidad 125, tiempo 1/125) con lo cual aumentar el tiempo de exposición es exactamente lo mismo que disminuir la velocidad de obturación.

El manual de la cámara, ese gran desconocido
No te vamos a pedir que te lo leas todo. Pero como las cámaras no son todas iguales, al menos tendrás que buscar en el manual de la tuya cómo ponerla en modo de disparo manual y con qué mandos modificas los parámetros de exposición (tiempo y diafragma).
En las cámaras réflex o en las compactas de gama alta suele haber un mando en forma de rueda para controlar estos parámetros. En las cámaras de más alta gama habrá dos ruedas independientes: una para el diafragma y otra para la velocidad. Mientras que en las cámaras más sencillas puede que estos controles tengas que buscarlos dentro de un menú en el visor.
Si usas objetivos antiguos en tu cámara digital o tienes una vieja cámara de película, es posible que el diafragma se regule con un dial situado en el cuerpo mismo del objetivo.
Ten en cuenta que muchas cámaras compactas no permiten disparo manual. La inmensa mayoría de las cámaras de los teléfonos móviles tampoco. Aunque hay cámaras en teléfonos como los LG G3 y G4 o los Sony Xperia Z3 y Z5 que te sorpenderán.

IMPORTANTE:
– Recuerda que el manual de tu cámara puede referirse al tiempo de exposición como velocidad de obturación.
– Cuando pongas la cámara en modo manual asegúrate que esté configurada para medición matricial (evaluativa en algunas marcas). Es el modo que usaremos en esta explicación. Las cámaras traen incorporado un exposímetro, que es el dispositivo que mide la luz y te ayudará con la exposición. El modo de medición matricial es el que suele estar configurada por defecto. Y en muchas cámaras compactas es la única posibilidad, por lo que no te asustes si tu cámara no permite cambiarlo.
En un siguiente artículo hablaremos de otros modos de medición de la exposición: el puntual y el ponderado central.

 

¿Cuál es la combinación correcta de tiempo y diafragma?

La cámara tiene un indicador de exposición llamado exposímetro. Tienes que mirar en el manual de tu cámara para saber cómo funciona. Se suele activar al presionar hasta la mitad el botón disparador mientras apuntas a la escena a fotografiar.  Generalmente marcará con un signo menos (-) si te quedas por debajo o con un signo más (+) si te has pasado del nivel óptimo.  Abriendo y cerrando el diafragma y modificando la velocidad de obturación con los mandos correspondientes, tienes que lograr que el exposímetro te indique que has encontrado la combinación correcta. Generalmente se enciende un punto verde o alguna otra marca intermedia entre el (-) y el (+).

El procedimiento es el siguiente:
Si el exposímetro te indica que falta luz, tienes que regular los mandos para que entre más luz. Eso se consigue aumentando el tamaño del agujero por el que entra la luz o aumentando el tiempo que ese agujero esté abierto.
El agujero que hay que agrandar es el diafragma. Para abrir el diafragma tienes que llevar el mando correspondiente hacia un f/ más pequeño.
El tiempo que ese agujero está abierto lo regula el obturador. Por lo tanto si quieres que entre más luz regulando el obturador lo que has de hacer es aumentar el tiempo de exposición. Recuerda que aumentar el tiempo de exposición es bajar la velocidad de obturación. Repito una vez más: tiempo de exposición y velocidad de obturación son el mismo parámetro. Vuelve a leer más arriba si no lo has terminado de comprender.

Si en cambio el exposímetro te indica que sobra luz, lo que tienes que hacer es lo contrario: cerrar diafragma o aumentar velocidad.

El asunto es jugar con esas dos variables hasta encontrar la combinación adecuada.

Pero ¡ojo! ten cuidado que aunque logres una combinación correcta de exposición si pones una velocidad baja (mucho tiempo de exposición) la foto puede salir movida.
Y también debes prestar atención al valor del diafragma. Porque a mayor abertura (número f/ más bajo) tienes una zona de enfoque más estrecha. Esto quiere decir que lo que quede por delante y por detrás de la zona enfocada saldrá borroso. Al contrario, si cierras el diafragma, la zona de enfoque será mayor.

Ten en cuenta que hay combinaciones que son recíprocas y por lo tanto el efecto se anula. Si abres 1 punto de diafragma a la vez que aumentas 1 punto la velocidad, no cambiarás nada. Ya que estás moviendo los parámetros en sentido contrario. Pero las combinaciones recíprocas te pueden servir para lograr una misma exposición y evitar, por ejemplo, que una foto te salga movida. Lo vemos a continuación.

 

Ahora viene lo más interesante de disparar en modo manual

Dos párrafos más arriba hablábamos de una “zona de enfoque”. Esa zona se llama profundidad de campo y se abrevia como PdC o DoF (Depth of Field en inglés). Y es una de las cosas que más juego nos da a la hora de ser creativos.
El hecho de disparar en manual nos da la libertad de hacer una exposición correcta pero siendo nosotros quienes elegimos los parámetros. Eso nos permite decidir si queremos más o menos PdC o que el movimiento quede registrado o congelado.
Tanto una PdC estrecha como una amplia o una imagen movida como una congelada son válidas. De tu intención (mensaje que quieras dar) y creatividad dependerá que elijas un caso u otro. En un retrato se suele buscar que no salga movido y que por detrás del retratado quede el fondo lo más desenfocado posible. Pero en realidad será tu idea acerca de la foto que buscas la que lo determine tu elección.

Es importante saber que los mejores desenfoques los tendrás con PdC muy estrechas. Esto se hace ajustando el diafragma a f/4 o más abierto y es fácil de conseguir en las cámaras réflex. Digo f/4 como una regla general pero en realidad la abertura necesaria para lograr una PdC estrecha que nos desenfoque el fondo depende de la distancia hasta el modelo y hasta el fondo, de la distancia focal del objetivo y del tamaño del sensor o película.
Las cámaras compactas, salvo excepciones y usando el zoom a tope, no son muy aptas para desenfocar los fondos por tener un sensor muy pequeño. Pero por el contrario estas cámaras nos ayudan a congelar más fácilmente el movimiento y a conseguir escenas en donde todo salga enfocado.

El efecto del diafragma sobre la PdC no lo podrás ver directamente en el visor de la cámara ya que el diafragma está siempre abierto al máximo en forma fija y se cierra justo en el momento del disparo. Sólo las cámaras réflex de alta gama tienen un botón para previsualización de la PdC. En el resto de cámaras deberás intentar imaginar cómo saldrá la foto y luego verificarlo tras la toma.

Observa en la Imagen 1 cómo se logra una misma exposición con diferentes combinaciones de diafragma y tiempo de exposición. Con ese ejercicio podremos comprender visualmente el efecto de la PdC.
Podemos ver que en la foto de la izquierda se abrió el diafragma al máximo mientras que en la derecha se usó un diafragma más cerrado. Para que la exposición fuera correcta, al tener un diafragma muy abierto hubo que ajustar una velocidad más rápida en la foto de la izquierda. Mientras que la foto de la derecha por tener un diafragma más cerrado requirió una velocidad más lenta.

comparación de PdC
Imagen 1. A la izquierda PdC estrecha con diafragma abierto a f/2.8. A la derecha PdC amplia con diafragma cerrado a f/11. Se observa cláramente la diferencia de la zona de enfoque por delante y por detrás del muñeco verde al variar la abertura del diafragma. Ten en cuenta que la distancia entre los muñecos son apenas centímetros, el efecto en un retrato es aún mayor.

Ahora vamos a ver con distintos ejemplos en fotos reales cómo se puede ser creativos disparando en manual eligiendo nosotros, y no la cámara, la mejor combinación de diafragma y velocidad. (Fotos 1, 2 y 3) .

retrato con fondo desenfocado
Foto 1. En este retrato he usado un diafragma muy abierto (f/2.8) para desenfocar el fondo y de esa manera destacar a los retratados en un entorno natural evitando que se “pierdan” en un fondo complejo.

 

Foto a baja velocidad de obturación
Foto 2. Retrato de una persona haciendo footing en una playa. Una situación muy ordinaria que se convierte en una imagen interesante al usar una baja velocidad de obturación de 1/10 seg.  La foto “movida” logra plasmar la sensación de acción y dota a la imagen de “pinceladas” que la hacen más atractiva. El truco de esta foto está en acompañar con la cámara el desplazamiento del corredor. Esto se llama “barrido” y hace que el fondo también salga movido mientras que mantiene cierta nitidez en el personaje.
Para conseguir una exposición adecuada al trabajar con velocidad lenta fue necesario compensarlo con un diafragma bastante cerrado: f/16.

 

Haciendo footing en un precipicio. Movimiento congelado y PdC amplia
Foto 3. En este caso quería que la PdC fuera amplia y que el corredor saliera nítido. Pretendía mucha PdC para que se viera bien el desfiladero y el precipicio. Reforzando así la sensación de vértigo de correr en ese sitio. He usado un diafragma cerrado (f/22) y una velocidad relativamente alta dentro de lo que pude (1/100 seg) para congelar el movimiento.
El diafragma cerrado y la alta velocidad me obligaron a subir el ISO hasta 800.

 

Una aclaración final.
La manera que te acabamos de explicar utilizando el exposímetro entre el (-) y el (+) es una forma rápida y sencilla de encontrar la exposición correcta. Más o menos es lo que suele hacer la cámara en modo automático. Y caerás en los mismos errores que la cámara si no consideras lo siguiente. Como regla general podemos decir que este método tiende a dejar la foto un tanto subexpuesta (con poca luz). Lo puedes compensar abriendo algo demás el diafragma o disminuyendo la velocidad de manera que el indicador se desplace ligeramente hacia el signo (+) siempre que no estés en una zona con mucha luz como la playa o la nieve, en donde correrías el riesgo de quemar algo la imagen si subes la exposición.

La mejor manera de exponer es midiendo con mucha precisión diferentes zonas de la escena y trabajar con el histograma. Pero eso constituye una técnica avanzada que requiere práctica y destreza. Hablaremos de ello más adelante. De momento ya tienes bastante si usas el exposímetro de la manera que te hemos explicado. Además puede que para lo que tú pretendas ya sea suficiente y no quieras complicarte.

 

Ahora ve y coge la cámara.
Pon tu cámara en modo manual y empieza a jugar con la velocidad y el diafragma. Prueba cosas y ¡a ver qué sale!
Intenta hacer un retrato con fondo desenfocado y otro con todo a foco. Por supuesto ambas fotos bien expuestas. De la misma manera juega con la velocidad para obtener fotos en las que el movimiento quede registrado y fotos “congeladas”.

Ten en cuenta una cosa más: En la exposición también influye el ISO. Si aumentamos el ISO aumenta la sensibilidad del sensor, por lo tanto quedará más expuesto con menor caudal de luz. Pero como ya dijimos en nuestro primer post: ten cuidado porque puede bajar mucho la calidad de la captura por culpa del ruido.
Nuestra recomendación, salvo excepciones, es dejar el ISO en 100 o 200. El más bajo de los dos que tu cámara permita.
Si usas película el ISO no es un parámetro que puedas modificar en la cámara. En la fotografía química el ISO es una característica de cada película, por lo que si quieres variarlo tienes que cambiar de película.
En película también se puede hablar de sensibilidad ASA o DIN en lugar de ISO. Y genera un efecto que se conoce como grano y que mucha gente o confunde con el ruido pero no es lo mismo. Puedes aprender más sobre el ruido y el grano en este otro artículo.

 

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Si quieres ampliar sobre el tema de esta entrada te recomendamos los siguientes artículos:

Exposición: Velocidad y diafragma
Qué es el EV